Una niñita le estaba platicando de las ballenas a su maestra. La profesora dijo que era físicamente imposible que una ballena se tragara aun ser humano porque aunque era un mamífero muy grande su garganta era muy pequeña. La niña afirmó que Jonás había sido tragado por una ballena. Irritada, la profesora le repitió que una ballena no podía tragarse a ningún humano; físicamente era imposible. La niñita dijo, "Cuando llegue al cielo le voy a preguntar a Jonás". La maestra le preguntó, "¿Y qué pasa si Jonás se fue

al infierno?" La niña le contestó, "Entonces le pregunta Usted".
Por nuestros Niños.Carlos y Olivia Amaro-VerdugoDir. Gral. Crece Infantil
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